Bienvenidos a este rinconcito de magia y fantasía, dónde el alma puede soñar y la mente se libera, donde todo es posible, donde mi "locura" queda plasmada en letras.
Procuro hacer de este lugar, un remanso de paz, un punto de encuentro con otros que como yo, ven el mundo con ojos de poetas.
Un vuelo mágico donde el tiempo pierda sentido y el reloj se inútil.
Será un portal hasta mi alma, cada palabra es una pieza en el puzzle de mi vida.
Los invito recorrerlo y a soñar juntos, solo es necesario un poquito de magia en el corazón...


viernes, 3 de febrero de 2017

Para no morir





… “Escribí, escribí solo para no morirme”…
P.Neruda

Para no morir

Escribí para no morir de ausencia y soledad. Para no perecer en un mar de sal,  en horas angustiosas…para engañar al insomnio y ensordecer el silencio.
Escribí  para desangrar el dolor,  para escupir la rabia entre garabatos azules, para no gritar, para no desbaratarme…
Escribí... Escribí hasta sentir entumecidas las manos y el corazón…hasta que las lágrimas se agotaron y la espina que se incrustaba entre mis pechos comenzó a menguar profundidad…
Escribí… hasta que por fin los pensamientos, cambiaron de color…
Hasta que el insomnio perdió la batalla, la noche nuevamente se plagó de sueños y el corazón comenzó a latir al ritmo de las cosquillas de la panza.

Escribí y continúo escribiendo…esta vez, para no morir, de tanta vida!

El tiempo vuela



El tiempo vuela

El minuto
que precede,
puede ser el resto
de tu vida...
No malgastes el tiempo!
¡Vívelo! se consciente...
Abre tu corazón,
calla tu mente,
esucha el silencio,
lavanta la mirada,
el cielo tiene mucho
para decirte...
Descálzate, conéctate,
la madre tierra, te necesita...
Observa, ama, siente!!!
Tu alma ya lo sabe,
escúchala, síguela..
No pierdas la maravillosa
oportunidad que el universo
nos ha dado.


lunes, 12 de septiembre de 2016

Mariposas muertas...



Me devolvió el estómago cientos de mariposas muertas.
Sue que al fin, mente y corazón, estaban de acuerdo!

Mónica Beneroso
(Yeruti)
Derechos reservados

miércoles, 7 de septiembre de 2016

lunes, 8 de agosto de 2016

Recomenzar

Recomenzar

Con el coraje amedrentado,
los sueños se replegaron a un rincón del alma.
La última caída, mató todo vestigio
 de ilusiones  incipientes.
Me quité las alas y las  colgué en un rincón del corazón…
Los sueños,  hicieron pacto con las certezas,
 y yo lo permití, sin dame cuenta.

El corazón y toda yo, moríamos de tristeza,
 esclavos de una tonta cobardía.
Desempolvé las alas y en un acto total de rebeldía,
tiré por la borda,  las anclas de los  “no puedes,”
y resurgieron mis alas, renovadas, sanas, fortalecidas…

Mónica Beneroso
(Yeruti)
(Derechos reservados de la autora)
Imágenes tomadas de la web