Bienvenidos a este rinconcito de magia y fantasía, dónde el alma puede soñar y la mente se libera, donde todo es posible, donde mi "locura" queda plasmada en letras.
Procuro hacer de este lugar, un remanso de paz, un punto de encuentro con otros que como yo, ven el mundo con ojos de poetas.
Un vuelo mágico donde el tiempo pierda sentido y el reloj se inútil.
Será un portal hasta mi alma, cada palabra es una pieza en el puzzle de mi vida.
Los invito recorrerlo y a soñar juntos, solo es necesario un poquito de magia en el corazón...


martes, 18 de febrero de 2014

miércoles, 5 de febrero de 2014

El hoy de los mañana










El hoy de los mañana

Ya no me importa el fue,  
puse candado a los recuerdos de aquellos días,
ya mi alma cerró la puerta, pasó de página…
Basta, de querer espinarme Ayer,
ya sangraron suficiente las heridas, ya no duele…
Ni me interesa saber el que será,
ni adueñarme de un futuro que no existe.
Basta, de crearme espejismos Mañana”…
Quiero un es… un ya… un hoy…
Tráeme tú,  si a ti,  “Hoy”, te reclamo…
regálame un sueño cristalizado,
que pueda acariciarlo y sostenerlo entre mis manos,
sin que huya,  sin que se diluya …
Permítele Hoy”, a ese sueño,  dueño de mi insomnio,
que sortee el umbral de los sueños
y pueda perpetuarse en  los hoy, de todos los mañana.

Queda pequeño el universo…













Queda pequeño el universo…

Se me ha vuelto peregrina el alma,
ahora pretende cazar atardeceres,
cansada de que éste, le robe el sueño.
Ansía amarrar la persiana del horizonte,
para que no pestañee una vez más…

Se ha lanzado sin paracaídas,
ha soltado todas las amarras
y ha quedado a la deriva,
como barrilete al que le han soltado el hilo.

Vaga en un cielo de caricias nonatas,
entre nubes de besos fugados,
buscando ser fulminada por esos rayos,
nacidos de las miradas perdidas, cuando me buscas.
Susurran, gritan, acosan, las mariposas…
Te saben, te presienten,
mas mi alma desespera,
queriendo reunir y dar vida
a ese cielo, de horas desperdiciadas.
Decididas, emergen, saliendo a mí rescate,
aun temiendo morir en el intento…

Pero a medio camino,
las sorprende un cosquilleo
que me sube por la espalda,
que estremece al corazón, que eriza la piel…
Huellas… huellas, que trazan arcoíris de esperanza,
donde arreciaban tormentas de utopías…
que acarician y multiplican mariposas, 
que dan vida a lo invisible,
y de un tirón… devuelven al alma a su sitio.

Es que cuando llegas…
queda pequeño el universo,
para que el alma extienda sus alas.