Bienvenidos a este rinconcito de magia y fantasía, dónde el alma puede soñar y la mente se libera, donde todo es posible, donde mi "locura" queda plasmada en letras.
Procuro hacer de este lugar, un remanso de paz, un punto de encuentro con otros que como yo, ven el mundo con ojos de poetas.
Un vuelo mágico donde el tiempo pierda sentido y el reloj se inútil.
Será un portal hasta mi alma, cada palabra es una pieza en el puzzle de mi vida.
Los invito recorrerlo y a soñar juntos, solo es necesario un poquito de magia en el corazón...


sábado, 17 de agosto de 2013

Duele





Duele

Duele… y me quedo mirando perecer las horas…
y todo alrededor se vuelve bullicio,
porque el silencio llora conmigo
las horas muertas, que va sacrificando la ausencia.
Intentollenar una maleta
con lo poco que sobrevive en mí
y lo primero  que encuentro,
aferrados, en el fondo de los cajones,
son aquellos sueños que siempre protegí.
Duele… y necesito,calmar este dolor
que me atraviesa, pero solo me atrevo
a imaginar el tren en el andén;
espera mí arribo, mas se desdibuja,
antes que logre mover un pie.
Necesito armarme de valor…
y desprenderme de tanto lastre
que me mantiene anclada  a la tristeza.
Duele… duele tanto, que de tanto, no se siente…
Los sueños me anestesian, e insisten en darme alas,
y el alma aunque sin fuerzas, se aferra y apuesta
a ese rayo de sol, que siempre aparece al rescate.


Mónica Beneroso
Yeruti


martes, 9 de julio de 2013

Nada sabemos



Nada sabemos


Será, que es cruel el destino
o será nuestra imprudencia,
que por falta de paciencia,
extraviamos el camino.

Será que un orden divino,
conoce toda conciencia,
y deja en nuestra existencia
un examen repentino.

O todo se complementa,
a ver como procedemos,
ante una cruda tormenta.

Y según lo resolvemos,
vamos cayendo en la cuenta...
Del todo, nada sabemos.

Mónica Beneroso
(Yeruti)



Melancolía (Liras)





Melancolía
(Liras)

Bajo un cielo plomizo,
entre la bruma que todo tapiza,
me tiño de cenizo.
La pena, se desliza
bajo la piel y el alma que agoniza.

Porque bajo su manto,
las emociones corren, desbocadas
y se potencian tanto,
que parecen espadas,
clavándose en el alma, envenenadas. 


Se oprime la garganta,
las palabras, en gran nudo aprisiona.
El miedo se agiganta,
la fuerza me abandona,
mas los venzo! si el alma te menciona.

Monica Beneroso
(Yeruti)